Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de febrero de 2013

El sueño del caracol


Julia Brendler en el cortometraje de Iván Sáinz-Pardo "El sueño del caracol"


Justo hace un año y dos semanas me encontraba en uno de los momentos de mayor estrés en mi vida. Tanto, que recibí un e-mail con un vídeo de 15 minutos que no pude ver porque no dispuse de tiempo para ello.

Hoy, por casualidad, he releído aquel mensaje, que a duras penas recordaba, y he visto pacientemente el vídeo, me ha calado tan profundo que lo he tenido que ver otra vez. Tras esta segunda ocasión, me he dado cuenta de que me apetecía compartirlo por aquí.

Para que nadie se pierda, empezaré por el principio, el correo electrónico lo recibí de una chica que en tiempos fue muy importante en mi vida, y aún hoy lo sigue siendo, a pesar de que estemos más distanciados que de costumbre. 

Quizás nunca sabré qué me quiso decir exactamente con aquel mensaje, existen múltiples lecturas, pero me hallaba tan inmiscuido en mis asuntos estresantes que no le dediqué el tiempo que merecía.

Tras este segundo visionado, me siento como la protagonista de este corto, con un final absolutamente inesperado, hiper-recomendable:


jueves, 20 de diciembre de 2012

Como caballos sin rienda

 Si os apetece, poned la música para que suene mientras leéis esta entrada.



Me desperté, puse música y aleatoriamente sonó esta canción de The Band of Horses (La banda de los caballos). Mientras me desperezaba, sin saber muy bien el porqué, vinieron a mi cabeza recuerdos, unos lejanos, pero la mayoría no tanto. Sin embargo, todo parecía indiscriminadamente pasado. "La vida se ha desbocado" pensé, corre tanto como caballos despavoridos. Esa velocidad, nos impide valorar merecidamente los mejores momentos de nuestra existencia, a menos que nos detengamos a contemplar.

En mi cabeza llovían reflexiones sobre todo, pero especialmente de las últimas semanas, de los últimos meses. Sorprende, todo parece ir encontrando un sentido, todo parece ir encajando y a pesar de que el mundo esté hecho un asco, estoy atravesando una de las fases más interesantes e intensas de mi vida a nivel personal.

Mañana no se acabará el mundo, ya lo siento por los que han hecho negocio a costa de los pobres Mayas. No creo que se acabe a corto ni a medio plazo, el mundo quizás nunca acabará, tal vez acabemos nosotros, pero jamás lo que nos compone.

Intentad ser felices mientras la tormenta parezca inacabable.