Mostrando entradas con la etiqueta invierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta invierno. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de enero de 2013

Sol de invierno


Él corría, feliz e incautamente, corría tras ella. Corría sin parar a pensar que llegaría un día, en el que sus piernas cansadas le dirían: "basta, no sigas eternamente a quien solo se gira para gritarte que deberías correr más." 

No fue su amor más que eso, más que una huida hacia ningún sitio, un duelo a quemarropa, una balacera de sentimientos, un imposible equilibrio de quieros y puedos. Pero al fin y al cabo, ¿no es eso siempre el amor?

A veces la vida tiene estos aparentes sinsentidos, momentos felices que se acaban tornando en pura lágrima, y momentos tristes que son el preludio de una inmensa felicidad desconocida. Quizás sea por ello que nos animen a no bajar los brazos cuando mandarías todo al cálido infierno, por ello nunca acabamos de disparar al pianista que, indiscreto, te radiografía sonriendo, mientras invitas a la chica a tomar otra copa.

El sol de este invierno no deshace el frío de las almas escarchadas, no lo consigue, ni siquiera lo intenta. Deslumbra, gélido reprime las miradas más osadas y observa, en silencio, jactándose, observa.

Guío mi mirada hacia la jovencísima pareja que pasea de la mano y descubro que quizás todo lo que he pensado no tenga porque ser cierto, o sí. Su historia la escribirán ellos.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Como caballos sin rienda

 Si os apetece, poned la música para que suene mientras leéis esta entrada.



Me desperté, puse música y aleatoriamente sonó esta canción de The Band of Horses (La banda de los caballos). Mientras me desperezaba, sin saber muy bien el porqué, vinieron a mi cabeza recuerdos, unos lejanos, pero la mayoría no tanto. Sin embargo, todo parecía indiscriminadamente pasado. "La vida se ha desbocado" pensé, corre tanto como caballos despavoridos. Esa velocidad, nos impide valorar merecidamente los mejores momentos de nuestra existencia, a menos que nos detengamos a contemplar.

En mi cabeza llovían reflexiones sobre todo, pero especialmente de las últimas semanas, de los últimos meses. Sorprende, todo parece ir encontrando un sentido, todo parece ir encajando y a pesar de que el mundo esté hecho un asco, estoy atravesando una de las fases más interesantes e intensas de mi vida a nivel personal.

Mañana no se acabará el mundo, ya lo siento por los que han hecho negocio a costa de los pobres Mayas. No creo que se acabe a corto ni a medio plazo, el mundo quizás nunca acabará, tal vez acabemos nosotros, pero jamás lo que nos compone.

Intentad ser felices mientras la tormenta parezca inacabable.

martes, 7 de febrero de 2012

Rompiendo el hielo

He abandonado el blog durante el último mes, por volcarme en otros sueños y por tratar de olvidar alguna que otra pesadilla, dicho sea de paso. Sea como fuere, aquí estoy de nuevo. Tengo mil cosas que me apetece contar, pero como en toda re-toma de contacto será previa ruptura del hielo.

Han habido cambios en mi vida con los que paso de aburriros, simplemente esperemos que sean para bien. En cualquier caso, seguiremos peleando, cualquier cambio más o menos brusco, es una buena excusa para reinventarse, y por romper el hielo de este "ronco" invierno, os diré que en eso ando...


Paso con calma sin molestar,
Espejo y alma, lluvia y cristal
Noche de lágrimas blancas sobre la ciudad.

Estrofa amarga saber que no estás
Tristeza y rabia en el mismo collar
Dolor de luna quebrada que abraza un sueño irracional

Y olvidé sonreír,
como hacías por mi
Sé que fuiste feliz,
si me ves di que si
Que siempre serás un ángel
Mi ángel
Que vigila y me protege en cualquier rincón.
No te apartes, ni un instante
De mi corazón.

La vida una lanza destino un puñal
Cruel venganza si algo hice mal
Mi voz cansada se arrastra
Y sé que no te va a olvidar

No hubo tiempo a decir
Lo que siento por ti
Sé cambió de carril
La razón y ahora di
Que siempre serás un ángel
Mi ángel
Que vigila y me protege en cualquier rincón.
No te apartes, ni un instante
De mi corazón
de mi corazón…

Y olvidé sonreír,
como hacías por mi
Sé que fuiste feliz,
si me ves di que sí.
No hubo tiempo a decir
Lo que siento por ti
Sé cambió de carril
La razón y ahora di
Que siempre serás un ángel
Mi ángel
Que vigila y me protege en cualquier rincón.
No te apartes, ni un instante
De mi corazón
de mi corazón…