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domingo, 20 de enero de 2013

Marcos Ana, tu corazón es patio

 

Hoy cumple 93 años el magnífico Marcos Ana, un poeta siempre infravalorado por este país, pero al que el tiempo acabará haciendo justicia, no me cabe duda.

Este poeta fue rescatado del olvido para los más jóvenes por artistas como Poncho K (que estuvo en el Casar de Palomerock) y grupos como Yeska, que han incorporado algunos de sus versos a sus canciones y con los que el poeta ha colaborado amablemente.



Sirva para ensalzar su figura, uno de sus poemas más famosos, parcialmente incluido en la canción de Poncho K "El ojo en el ladrillo". Escribió este poema mientras estaba preso en el penal de Burgos, tras la guerra civil:

Mi corazón es Patio

La tierra no es redonda:
es un patio cuadrado
donde los hombres giran
bajo un cielo de estaño.

Soñé que el mundo era
un redondo espectáculo
envuelto por el cielo,
con ciudades y campos
en paz, con trigo y besos,
con ríos, montes y anchos
mares donde navegan
corazones y barcos.

Pero el mundo es un patio
(Un patio donde giran
los hombres sin espacio)

A veces, cuando subo
a mi ventana, palpo
con mis ojos la vida
de luz que voy soñando.
y entonces, digo: “El mundo
es algo más que el patio
y estas losas terribles
donde me voy gastando”.

Y oigo colinas libres,
voces entre los álamos,
la charla azul del río
que ciñe mi cadalso.

“Es la vida”, me dicen
los aromas, el canto
rojo de los jilgueros,
la música en el vaso
blanco y azul del día,
la risa de un muchacho…
  
Pero soñar es despierto
(mi reja es el costado
de un sueño
que da al campo)
  
Amanezco, y ya todo
-fuera del sueño- es patio:
un patio donde giran
los hombres sin espacio.
  
¡Hace ya tantos siglos
que nací emparedado,
que me olvidé del mundo,
de cómo canta el árbol,
de la pasión que enciende
el amor en los labios,
de si hay puertas sin llaves
y otras manos sin clavos!

Yo ya creo que todo
-fuera del sueño- es patio.
(Un patio bajo un cielo
de fosa, desgarrado,
que acuchillan y acotan
muros y pararrayos).
  
Ya ni el sueño me lleva
hacia mis libres años.
Ya todo, todo, todo,
-hasta en el sueño- es patio.
  
Un patio donde gira
mi corazón, clavado;
mi corazón, desnudo;
mi corazón, clamando;
mi corazón, que tiene
la forma gris de un patio.

(Un patio donde giran
los hombres sin descanso)






martes, 16 de octubre de 2012

Hablando de ti


Quizás hoy también me atropelle la luz del día, mientras leo anónima poesía en cualquier rincón de las estrellas. Puede ser que ese sol que vomita sus rayos por la ventana no sepa, ni escuche, ni sienta lo que tanto tú como yo callamos.

No sé si fue ayer cuando los ruidos de sirenas lejanas invadieron todo, trataron de arrasar sonrisa y niebla; bombas de racimo en forma de incerteza. Mientras tú y yo en silencio, sin decirnos nada, supimos esperar pacientes a que la tormenta cesara.

Mentiría al decir que no te esperaba, que en esta oscura noche, no he imaginado tu semblanza. Y mientras, las hojas de los árboles secas y sordas, se suicidan sobre la tierra de la que son hijas pródigas.

Das rienda a tus disparos en la noche con puntería halconera, y tus proyectiles, uno a uno, en sus objetivos aciertan. Ya va siendo hora de despertar las caricias, de apartar las barreras, de recoger cada una de nuestras cosechas.

En ese momento en que lamías las heridas de las palabras afiladas, vislumbré una tan terrible como real corazonada: nunca podrás saber que es de ti de quien hablan estas palabras.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Un gran día

Un 1 de septiembre de mediados de los 80´s veía por primera vez la luz un servidor.

Precisamente ese mismo día, domingo, en las frías aguas del Atlántico Norte, Robert Ballart descubría los restos del transatlántico más grande jamás construído hasta entonces, el Titanic a 3784 m de profundidad. Se desconocía su paredero exacto desde 1912, cuando se hundió al rozar con iceberg, como todos sabemos y el cine se ha encargado de narrarnos románticamente.

En clave local, ese 1 de septiembre de 1985, salía a la luz la famosa flor del cementerio de Casar de Palomero, en el nicho (lejos de la tierra y del suelo) de María Josefa Lorenzo, familiar de mi abuela. Curiosidades del destino, el día que nací yo, también nació la rosa en el panteón de mi familia, el mismo en el que quizás yo sea enterrado algún día.

Al tema de la flor se le dio mucha resonancia debido a que tenía 16 hojas, tantas como años había alcanzado a vivir la pobre joven que yacía en aquel lugar, además de que aparentemente no se apreciaba tierra alguna de donde pudiese nutrirse, y para colmo se trataba de una flor poco común, una amaranthus cristatus.

En fin, nací en un día curioso tanto a nivel mundial, como en este Valle tan precioso en el que vivo, que me da vida y me la quita. Y no se me ocurrió otra cosa que entretener a mi madre y de qué forma. Por eso y por tantas cosas más, necesitaría vivir un millón de a
ños para agradecerles todo lo que les debo a mis padres. Felicidades a ellos por aguantarme todos estos años. 


No  me gusta demasiado este día del calendario, pero es una excusa, para recordar todo lo que tenemos y que quizás en el día a día no valoramos tanto.

Quiero tener el poder
de hacer llorar el corazón
de la gente que no sabe
que quien no arriesga no gana y no pierde,
que sólo a los cobardes les persiguen las agujas del reloj.

A veces abro la puerta y veo pasar gente.
Solo, cierro de un portazo,
mientras observo y leo en los labios
que aún queda miedo al rechazo.
Me siento esclavo y me mata el tiempo
de quien no lleva amor en los brazos...