A raíz de la última reforma laboral, he recuperado del archivo de mi memoria una conversación que tuve con mi amigo Esteban hace unos meses, comentábamos sobre la situación tan grave de paro que vivía España y la imposibilidad que tenemos de competir con otros mercados, especialmente el chino, India, Tailandia, etc
Como todos sabemos, el mercado laboral en esos países es un mercado esclavista; largas jornadas laborales, míseros salarios, coberturas sociales escasas o nulas,... configuran un esquema productivo que poco o nada tienen que ver con el sistema por el que tanto se ha luchado en España y en Europa.
Ahora bien, resulta que hemos decidido (o alguien ha decidido por nosotros) que las necesidades productivas de los que gozamos del Estado del "bienestar" sean satisfechas desde los países esclavistas, creando la imposibilidad de competir produciendo aquí los productos que nos cuestan la mitad, con portes incluídos, desde el otro lado del mundo. Y es que consideran que nuestro único fin es ser un elemento consumista al que progresivamente se le va mermando su capacidad productiva.
Volviendo a la conversación con Esteban, en la que reflexionábamos sobre esto, reconocíamos que todos en mayor medida habíamos sucumbido al atractivo de los precios economiquísimos de los productos chinos, no hablemos ya de la compra a través de Internet. Todo ello nos llevó a reflexionar, si llegamos a un punto, como el que casi llegamos ya, en el que la práctica totalidad de los objetos que nos rodean, desde el teléfono desde el que escribo en este blog hasta el ordenador desde el que lo leéis, pasando por los objetos que haya a vuestro alrededor, están fabricados en esos países, ¿a qué nos vamos a dedicar en Europa? ¿a consumir? ¿La solución es bajar las garantías del mercado laboral para que un trabajador español cada vez tenga unas condiciones laborales más parecidas a las de uno chino? ¿se invertirá la balanza? ¿no sería más lógico gravar más las importaciones de productos extracomunitarios? ¿seremos los próximos chinos? ¿cuándo vamos a tener los ciudadanos europeos un gobierno capaz de ponerle límites al libre mercado y al capitalismo salvaje? Son preguntas a las que ni Esteban ni yo tuvimos respuesta clara, si vosotros las tenéis, sería un placer saberlas.
Un abrazo y que nadie os venda algo que no podáis pagar:

Tengo miedo de todo lo que esta ocurriendo en este mundo,sobretodo los pasos que esta siguiendo España, respecto a lo de China ya Obama le dijo el otro día al Chino que hay que respetar las reglas del juego,pero me parece que estos las reglas se las pasan por donde ya sabes.La verdad es que creo que nos están guiando al método chino del curro,salarios basuras sin ningún derecho y con el látigo en los lomos.
ResponderSuprimirLamentablemente creo que tu miedo tiene mucha lógica. En la situación en la que estamos esto puede discurrir por cualquier sitio. Y solemos ir por los peores sitios en este país, a la Historia me remito.
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